BLAS: Y TÚ EPI, ¿DE QUIEN ERES?

Fdo.: josé javier echeverría barbarin

 

•  Epi: Yo, de quien voy a ser, de OSASUNA.

•  Blas: No hombre no, te pregunto quienes son tus padres.

•  Epi: ¡Ah!, perdona, no te había entendido. Mi madre se llama Julia y mi padre Francisco Javier.

•  Blas: ¡Que suerte la tuya!

•  Epi: ¿Suerte?.¿Por qué lo dices?

•  Blas: Porqué con esos nombres ni saldrás en los periódicos, ni pasarás todo el tiempo de Juzgado en Juzgado.

•  Epi: ¿Qué tendrán que ver los nombres de mis padres con los periódicos o los Juzgados?

•  Blas: Casi nada, solo tienes que ver que problemas tienen los hijos cuando su padre se llama Jordi y su madre Fermina; o cuando a su madre le llaman Paca “la loca”; o cuando sus padres se llaman Juan y Manolo; o cuando su nombre es Eliancito González.

•  Epi: Ya me perdonaras pero sigo sin entenderte.

•  Blas: Yo te lo explico. Sabías que si tu padre es catalán y tu madre navarra y no están casados puede que tu padre ya no sea tu padre. Cosa que no ocurriría si ninguno de los dos fuera de Navarra.

•  Epi: ¿Y eso como es posible?

•  Blas: Por la “tradición”. Sí, por la tradición histórica, Navarra tiene la facultad de dotarse de leyes propias que regulen de manera diferente temas como la paternidad o el matrimonio. Pero esa aportación positiva de la tradición navarra, si no es empleada adecuadamente, o sencillamente no es empleada, puede dar lugar a situaciones de injusticia material respecto a ciudadanos del resto del Estado español. Esta desigualdad se produce porque en el Código civil, la ley que se aplica fuera de Navarra, ya se ha equiparado la filiación matrimonial con la no matrimonial, mientras que en nuestra Comunidad Foral se le sigue dando un trato de favor a las personas casadas respecto de las que no lo están. Y no por la tradición histórica sino por la tradición política , o lo que es lo mismo, por la tradicional política conservadora navarra.

•  Epi: Tengo que reconocerte que lo de Jordi y Fermina me ha quedado claro. Pero, ¿qué problema puedo tener si a mi madre la llaman Paca “la loca”?.

•  Blas: Por el hecho de utilizar un apodo tan desafortunado, en principio, ninguno. Pero si el sobrenombre de “loca” tiene su origen en que tu madre sufre algún trastorno mental puede que te cambien de madre.

•  Epi: Que quieres que te diga, a mi no me parecería bien que por el hecho de que esté enferma alguien decida que esa mujer ya no es mi madre, y que su lugar lo ocupe otra persona.

•  Blas: Estate tranquilo que hasta ahora los jueces piensan lo mismo que tú y que yo. Pero también tengo que decirte que recientemente ha habido un caso en el que una pareja, a quien habían dejado a un niño en acogida porque su madre se encontraba internada en un centro médico como consecuencia de su situación mental, se negaba a devolverlo a un centro donde su madre pudiera visitarlo. El comportamiento de esta pareja puedo entenderlo, aunque no lo comparto. Pero lo que me parece escandaloso es el apoyo recibido tanto por los poderes públicos locales como por los medios de comunicación a favor de la no-devolución del niño a su verdadera madre. Más aun debiendo saber de antemano que la “dación en acogida” es de carácter temporal, en tanto en cuanto los padres no puedan asumir las obligaciones que tienen para con sus hijos.

•  Epi: Sabes que ahora las cosa relativas a los padres ya no me parecen tan claras como antes.

•  Blas: Pues no te digo nada si como te comentaba al principio tus padres se llaman Juan y Manolo.

•  Epi: ¿Que me estas diciendo, que es posible tener los dos padres del mismo sexo?.

•  Blas: Pues sí, al menos en Navarra, siempre que UPN-PP y el Tribunal Constitucional no lo impidan.

•  Epi: ¿Pero que ha pasado con la tradicional política conservadora navarra de la que antes me habías hablado?.

•  Blas: No me preguntes eso pues no tengo respuesta. No sé si se volvieron todos locos, si la votación se realizó después de una buena comida, o qué. ¡Pero bendita sea! Aunque aprobada la ley, no te creas que se acaban aquí los problemas. Mientras que la ciencia no avance lo suficiente para que cualquier pareja de homosexuales pueda tener hijos de forma natural, biológicamente hablando, y así ejercer su legitimo derecho a la paternidad, me parece que la opción de la adopción, que solo en Navarra les está permitida, va a ser objeto de infinidad de zancadillas en su desarrollo.

•  Epi: Hasta ahora me has hablado de problemas derivados del tipo de padres que pueda tener. Pero, ¿a qué viene aquí hacer referencia a Eliancito González?, que me imagino te estas refiriendo al niño cuya madre murió al intentar llegar en balsa a Miami y cuya tenencia se disputaban su padre desde Cuba y su tía desde Estados Unidos.

•  Blas: Lo saco a colación porque tras el conflicto político-internacional que se planteaba en ese momento solo pretendía ocultar el debate de fondo, igual que ocurría en los otros supuesto. Estoy haciendo referencia, en este caso, a si ante una pugna respecto de quien se debe quedar con los hijos, el criterio que debe prevalecer es el de su mayor o menor vinculo familiar o el del bienestar económico o social del menor. Así, en el asunto “Elián González” se confrontaban los defensores de que el niño se quedara en Miami, donde obtendría una posición económica mejor frente a quienes priorizábamos el vinculo afectivo-familiar como razón para que Elián regresara con su padre a Cuba.

•  Epi: ¿Y tú crees que existe peligro de que algún día se priorice la posición socioeconómica a la hora de decidir a quien se le debe asignar el papel paterno? ¿Podría darse el caso en un futuro próximo en el que hijos fueran arrebatados a sus padres, dados sus escasos recursos económicos, para entregárselos a parejas económicamente bien situadas?

•  Blas: Desgraciadamente, en muchas partes del mundo ese futuro próximo del que me hablas es ya presente.

(...)

•  Epi: Blas, no puedo dormir.

•  Blas: Epi, yo tampoco.