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ELIAN GONZALEZ NO ES UN NIÑO CUALQUIERA

  Fdo.: josé javier echeverría barbarin / un abogado cualquiera

La iconografía tradicional nos viene pintando a la "Justicia" como a una mujer con los ojos tapados y una balanza. Que la justicia sea ciega es muy discutible, aunque podamos aceptar como deseable que todos seamos mirados, "tratados", de la misma manera por quienes administran esta justicia. Que al presentarnos ante ella no se fije en los aspectos que nos diferencian, sino, puestos a fijarse en algo, que sea en lo que tenemos de iguales.

Ahora bien, lo que no comparto de esta alegórica imagen de la Justicia es la idea, representada por una balanza, de que halla que buscar el punto de equilibrio entre lo que defiende uno y lo que defiende otro, entre la verdad y la mentira, entre lo justo y lo injusto. Cuando Salomón propuso cortar al niño por la mitad ante la disputa por su custodia entre dos mujeres, no pretendía dar parte de la razón a las dos supuestas madres, simplemente utilizo un recurso procesal para acreditar cual de las dos tenía toda la razón, todo el derecho. Sólo así hizo justicia.

Cuantas veces he oído a quienes no desean condenar un atentado de ETA poner en el otro platillo de la balanza los GAL, la tortura, la dispersión. Pero no menos veces de las que he oído, a otros, justificar su pasividad ante los GAL, la tortura, la dispersión por los atentados de ETA.

Y, ¿ a qué viene, en estos momentos, semejante reflexión por mi parte?. Más aún, ¿qué interés puede tener el lector de este periódico en conocerla y en seguir leyendo este artículo? Sencillamente, si usted continua con su lectura puede que llegue a la conclusión de que ha perdido su tiempo o, por él contrarío, comparta conmigo que ya es hora de hacer justicia con el tema de ELIAN GONZALEZ, al que los equidistantes han denominado el "niño balsero".

Pidiendo perdón por adelantado por mi deformación profesional como abogado, estarán conmigo que han quedado acreditados los siguientes hechos:

1º.- Elián González es un niño cualquiera, que fue sacado de un país cualquiera por su madre, sin el consentimiento de su padre (entendamos también que sus padres son unos padres cualquiera).

2º.- En el trayecto del viaje la madre muere(permítanme una maldad, ¿y sí el muerto hubiera sido el hijo y la superviviente la madre?), a pesar de lo cual el niño llega a ese otro país cualquiera, donde es acogido por los familiares (como hubiese hecho cualquiera) que tiene en ese otro país cualquiera.

3º.- Como cualquier padre, este reclama la custodia de su hijo.

4º.- A pesar de que los tribunales de justicia de ese país cualquiera dan la razón al padre, la Administración de ese país (que no es una Administración cualquiera) retrasa el cumplimiento de esa decisión judicial, ¡¡¡ cualquiera sabe el porqué!!!

5º La autoridad del país del padre sale en defensa de su ciudadano (cualquiera de nosotros aspiraría a que, de vernos en una situación como ésta, quienes mandan aquí hagan lo mismo por nosotros, ¿o no?).

Como en toda sentencia que se precie ahora vendrían los fundamentos jurídicos. Son muchos los que podríamos aportar para defender el derecho del padre de Elián González para que este regrese a su lado, aunque éste esté en Cuba: Ley 63 del Fuero Nuevo de Navarra; Artículos 154 y 156 del Código civil español; Artículo 39.4 de la Constitución española; Principio 6 de la Declaración de los Derechos del Niño; Artículos 1, 3 y 11 del Convenio de la Haya sobre los aspectos civiles de la sustracción de menores.

Ahora bien, como el objeto de este escrito, no es tanto hacer justicia en el caso de Elián González, como poner en evidencia el análisis injusto que desde los medios de comunicación en general sé esta haciendo del caso; me limitare a transcribir dos de los artículos antes mencionados: el Principio 6 de la Declaración de los Derechos del Niño dice que "el niño, para el completo y armonioso desarrollo de su personalidad necesita de amor y comprensión. Siempre que sea posible, tendrá que crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres" y el artículo 154 del vigente Código civil español establece que "Los padres podrán en el ejercicio de su potestad recabar el auxilio de la autoridad". Frente a los cuales ni el mismísimo Salomón se hubiese atrevido a proponer partir en dos al pobre Elián.

Pero como resulta que en este caso no hay más cualquiera que el que les escribe, nos encontramos con unos análisis que, bajo una pretendida imparcialidad, adoptan una posición equidistante; lo que les lleva a la mayor de las injusticias.

Es evidente que Elián González no ha nacido en un Estado cualquiera; ha nacido en Cuba, en la Cuba de la falta de derechos humanos dirían unos, en la Cuba de la Revolución socialista dirían otros, para fortuna suya ha nacido en la Cuba que tiene una de las más bajas tasa de mortalidad infantil del mundo, inferior incluso que la de cualquier barrio negro de la todo-democrática USA.

También tiene transcendencia el lugar de destino de Elián; no es un país cualquiera, son los TODOPODEROSOS Estados Unidos de América, donde cada vez son más altas las alambradas que pretenden impedir el acceso de los pobres del mundo a sus riquezas, más numerosos los policías que protegen sus fronteras y más inquisitoriales sus cuestionarios para concesión de visados. - Elian, a la revolución cubana no sólo le debes el estar vivo, sino también que el Tío Sam te reciba con los brazos abiertos -.

Tampoco son unos cualesquiera sus parientes de Miami; son "cubanos en el exilio", no son muchos, pero su poder político y económico es tal que sin estar presentes en las intuiciones "democráticas" norteamericanas son capaces de influir decisivamente en jueces y gobernadores. ¡ Eso si que es democracia y no la de Cuba !

Si es tan evidente que el sitio de un hijo es el de estar junto a su padre, y más aún si su madre ha muerto. Si el Derecho internacional es claro en cuanto a la obligación del Estado de acogida de devolver inmediatamente al niño al Estado donde el padre de éste tiene su domicilio. Si los tribunales de Justicia Norteamericanos ya han tomado una decisión al respecto en este sentido. ¿Por qué Elián González no esta devuelta con su padre?. Sólo hay una razón, Elián González es cubano, de la Cuba presidida por un señor llamado Fidel Castro.

Y si tan evidente es todo esto, ¿por qué en lugar de denunciar esta injusta situación en sus justos términos tenemos que introducir elementos en el otro platillo de la balanza de la justicia que nos permita ser equidistantes?, ¿por qué acabar todos y cada uno de los editoriales referidos a este tema con expresiones como "asistir a este espectáculo, comprobar como un niño de seis años se convierte en un muñeco del que unos tiran para un lado y otros para el otro, es una exhibición bochornosa del aspecto más siniestro de la política" ?, ¿por qué contraponer frente a la actuación arbitraria e ilegal de los EE.UU. otra legítima, e incluso obligada según el derecho internacional, por parte del Estado cubano?. ¿Consideraríamos bochornoso que el Sr. Aznar o el Sr. Sanz llevaran a cabo gestiones o movilizaran a la sociedad española o navarra para que una madre recupere a su hijo al que ha perdido porque su padre, sin el consentimiento de aquella, se lo a llevado, pongamos por ejemplo, a Yemen?

Y terminando como he empezado, advertir que colocarse frente a cualquier cuestión en una posición equidistante no es precisamente signo de justicia sino más bien de miedo a poner en evidencia nuestro partidismo. Dejando claro que tomar partido no es necesariamente malo, siempre y cuando no pretendamos ocultarlo.

 

 

 

 

 

 

 

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